
Una cubierta bien cuidada se ve mejor y dura más. Con estos hábitos sencillos protegerá su inversión.
Limpie con productos suaves
Use agua, jabón neutro y un paño suave. Evite solventes, cloro directo y esponjas abrasivas, que resecan y dañan el vinilo.
Ventílela con regularidad
Retire la cubierta por unos minutos de vez en cuando para que se evapore la humedad acumulada en la cara interna.
No se siente ni se pare sobre ella
Aunque sea resistente, la cubierta no está diseñada para soportar el peso de una persona. Evite también apoyar objetos pesados.
Revise broches y correas
Verifique periódicamente que los cierres estén firmes. Si nota desgaste, contáctenos para revisarlos a tiempo.

